La Selección Dominicana de Fútbol Femenina sostuvo un par de compromisos de preparación ante un rival de altísimo nivel como lo es el conjunto Sub-23 de los Estados Unidos, durante la ventana FIFA Femenina del mes de octubre de 2026. Estos partidos sirvieron para continuar la puesta a tono de cara a los venideros partidos oficiales para República Dominicana.
El rival puso en escena a 24 futbolistas que militan en clubes de la NWSL, de las cuales ocho ya han disputado partidos con la absoluta y diez han entrenado previamente con el primer equipo norteamericano, un dato que refleja la categoría y exigencia a la que fue puesta a prueba la Sedofútbol Femenina para acumular experiencia y aprendizaje.
Betzaida Ubri, seleccionadora nacional manifestó sus conclusiones tras la gira por el país norteamericano, “El balance es positivo, porque nos permitió competir ante un rival de alto nivel, medirnos frente a un contexto exigente y evaluar diferentes aspectos de nuestros fundamentos del modelo de juego. Este tipo de partidos nos ayuda a identificar dónde estamos, qué estamos haciendo bien y cuáles son las áreas en las que debemos seguir creciendo. Más allá del marcador, nos llevamos información valiosa para continuar desarrollando al equipo”.
“Estamos en un proceso de construcción y consolidación de nuestra identidad de juego y cambios de jugadoras. Hay comportamientos que comienzan a reflejar lo que buscamos, pero todavía necesitamos mayor continuidad, coordinación y eficacia en diferentes fases del juego. Nuestro objetivo es que el equipo no solo tenga una idea clara de cómo debemos jugar, sino que sea capaz de ejecutarla con consistencia ante distintos rivales y escenarios competitivos”, agregó la estratega criolla.
“En lo individual, debemos continuar desarrollando la toma de decisiones, la calidad técnica bajo presión y la capacidad de interpretar las diferentes situaciones del partido. En lo colectivo, necesitamos fortalecer las distancias entre líneas, la coordinación de la presión, las transiciones y la eficacia en ambas áreas. También es importante seguir trabajando en la comunicación y la sincronización entre las jugadoras. Tenemos talento y potencial; el reto es conseguir que esas cualidades se traduzcan cada vez más en un rendimiento colectivo sólido”.
Para la entrenadora dominicana, “El mensaje es que debemos valorar el aprendizaje, mantener la exigencia y entender que cada concentración representa una oportunidad para crecer. Tenemos que ser autocríticas, reconocer lo que debemos mejorar y, al mismo tiempo, confiar en nuestras capacidades. Representar a la República Dominicana exige compromiso, disciplina y responsabilidad. El crecimiento de una selección se construye con trabajo constante, unidad y una mentalidad competitiva”.
“Ahora corresponde analizar en profundidad lo sucedido durante esta ventana, evaluar el rendimiento individual y colectivo y establecer prioridades para la siguiente ventana de preparación”.
“Quiero destacar la importancia de competir ante selecciones de este nivel, porque estos encuentros nos permiten elevar nuestros estándares y entender qué necesitamos para seguir creciendo. Estos partidos son sustanciales y forman parte de una experiencia importante que marcará el crecimiento del equipo y más que tenemos un equipo con una media de 22 años y 7 meses”, cerró diciendo Ubri.